
Los manantiales termales de Baños de Molgas ya eran aprovechados por los romanos y declarados de utilidad pública en 1873. Es uno de los atractivos del municipio que conserva vestigios de la romanización como puentes y aras. El monumento más importante es, sin duda, el Santuario da Nosa Señora dos Milagros, edificio suntuoso de estilo barroco, obra de Fray Placido Iglesias, con todos los elementos que lo declaran gran centro de atracción devocional, capillas del Vía Crucis, hospedería, etc. Recientemente se ha abierto un museo etnográfico. En contraste con la exhuberancia barroca del santuario está la pequeña iglesia prerrománica de Santa Eufemia de Ambía declarada monumento nacional en 1931. No faltan otras iglesias como la de Almoite, barroca con un conjunto curioso de cruceiros a su alrededor.
Existen varias zonas recreativa, y los paisajes cercanos al río Arnoia son muy atractivos, con algunos molinos y otros elementos de la cultura tradicional que han sido revalorizados en los últimos años.
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20 de Nov de 2007 a las 14:25
Lo de paisajes atractivos al borde del rio no es muy coherente, ya que lo unico bueno es donde se encuentra la “Pitadiña” y podría estar mejor de lo que está.