En una ocasión, unas mujeres que pasaban de noche por cerca de Aranga sintieron bajo el suelo un sonido parecido al de una pequeña campana. Fueron entonces junto al cura que vino con ellas y comenzaron a cavar hasta encontrar una cruz de hierro con adornos de cobre y una corona de plata que tenía una pequeña campana, la que las mujeres habían sentido tocar. Esta cruz parece ser que después fue robada o vendida.
Allí mismo donde se encontraba la cruz, comenzó a manar una fuente de aguas milagrosas. Arreglada la fuente y hecha una ermita en aquel sitio, se organizó anualmente una romería que tiene lugar el 3 de mayo.
A dicha fuente, ermita y romería hace referencia un cantar de por allí que dice:
Verdadeira cruz de Aranga
que has de dar ós teus romeiros:
auguiña da túa fonte,
sombra dos teus castiñeiros.
Verdadera cruz de Aranga
que has de dar a tus romeros:
auguita de tu fuente,
sombra de tus castaños.
Xaquín Lorenzo Fernández
En Nudos, nº 99, 1932.
Compartir