redacción | 12 de febrero de 2010
El protagonista del Entroido verinés es el Cigarrón, un personaje que, según afirman, se lleva en la sangre. Y nunca mejor dicho, pues siguiendo la tradición, el papel de Cigarrón se transmite a lo largo de generaciones de padres a hijos. Parece ser que este personaje popular se inspira en los antiguos cobradores de impuestos del Conde de Monterrei (siglo
XVI), aunque muy posiblemente los elementos más característicos de esta fiesta procedan de un sincretismo cultural cuyos orígenes sean ancestrales.
