El ratón de campo y el de casa.

El ratón de campo y el de casa.

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Un dí­a de invierno, un ratón de casa salió de paseo y se encontró con un ratón de campo casi congelado y delgado como no habí­a visto otro igual.

¿Y tú cómo estás así­ – le preguntó? Ven conmigo, que allí­ donde vivo siempre hay que comer sin necesidad de mojarse ni pasar frí­o para buscarlo.

¿Y el gato? – preguntó el ratón de campo.

¡Bah! – respondió el de casa. Haber hay uno, pero es como si nada. Siempre está dormido. Tú ven, y verás cómo paso por delante de él y ni siquiera me ve.

Fueron los dos para a casa, y vieron el gato dormido delante de la puerta. Pasó el ratón por delante de él todo confiado, y justo en ese momento el gato abrió un poco los ojos, dio un brinco, y el ratón quedó entre las uñas y los dientes del gato.
El ratón de campo, dio media vuelta y corriendo dijo:

Mejor en el campo flaco, que gordo en el culo del gato.

Última revisión: 13 noviembre 2007

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