El oso y el zorro
Érase un oso y un zorro, que andaban buscando comida. Llegados a cierto punto de un camino que pasaba cerca del pueblo, el zorro le dijo al oso:
Compadre, qué te parece si vamos a la granja del tÃÂo José y le robamos un cerdo.
Al oso la idea le pareció estupenda, por lo que ambos se encaminaron silenciosos hasta el corral. Una vez allÃÂ, el oso mató a uno de los cerdos más grandes y se escaparon corriendo monte arriba como almas que lleva el diablo.
Se sentaron bajo un roble para tomar aliento, y el zorro le dijo al oso:
No sé tú, pero yo estoy cansado que voy a echar una siesta antes de comer. Si quieres podemos enterrar el cerdo con el rabo fuera para saber dónde esta y asàpodremos dormir los dos.
El oso, que habÃÂa llevado el trabajo de matar el cerdo y llevarlo durante todo el camino, aceptó la propuesta del zorro, pero mientras dormÃÂa, el zorro se levantó, desenterró el cerdo y se lo comió entero, dejando el rabo enterrado donde habÃÂa estado con el resto del cuerpo.
Cuando el oso despertó, fueron a buscar el cerdo encontrando el rabo tal y como lo habÃÂan dejado. El zorro dijo al oso que tirase él del rabo ya que era más fuerte. El oso cogió aliento y tiró con todas sus fuerzas, cayendo de culo en el suelo, pero cuando se levantó del suelo cabreado al darse cuenta de que el zorro se habÃÂa mofado de él, este comenzó a echarle la culpa al oso y asàestuvieron discutiendo hasta que el zorro dijo:
Vamos acostarnos al sol. Al que le sude la barriga fue quien lo comió.
Se acostaron a dormir, y cuando el oso se quedó dormido, el zorro se levantó y orinó sobre la panza del oso, gritando luego:
Ay compadre! Fuiste tú el que comiste el cerdo, porque te suda la barriga.
Y asàfue como el oso tuvo que pedir disculpas y marchar para casa sin haber comido nada de nada…..

