El gallo y el pato
Reinaba un gallo en un corral. HÃÂzose amigo suyo un pato, que tenÃÂa buena pluma, habÃÂa navegado durante años en la fuente del saber; su andar no era garboso, pero firme; su voz no era melodiosa, pero grave y sostenida. Este le aconsejó a su amigo el gallo que se cortase la cresta, que era chocante, y los espolones, que eran inútiles. El gallo condescendió, y se fue a dar un paseo con su amigo.
Este, que era muy confiado, dejó la puerta del corral abierta. Cuando volvieron fue el gallo a su hogar a encender, y vio en él dos luces.
-¡Qué luces tan raras son estas! -dijo el gallo.
Y acercándose vio que eran los ojos de un gato que se le abalanzó.
Pusiéronse a pelear.
El pato, que esto veÃÂa, no paraba de repetir:
-Paz, caballeros; paz, paz, caballeros; paz, paz, paz, paz.
- Fernán Caballero

