redacción | 17 de junio de 2008
Conozco pocos rincones que, como en el caso de la aldea rural Couso Galán, puedan sentirse orgullosos de transportar a quienes los visitan a escenarios propios de uno de los populares cuentos de los Grimm.
Este pequeño pueblo, no hace mucho totalmente abandonado, se sitúa a escasos kilómetros de Sarreaus, y debe lo radiante de su estado actual a José María Galán, un empresario riojano que afrontó el desafío de resucitar un paraje muerto y olvidado.
Marcada por el nacimiento del río Limia que la cruza, esta aldea es, sin lugar a dudas, un rincón idílico para disfrutar de unas vacaciones o de un fin de semana.
si no eres fulanito o menganito olvidate del buen trato, es el capricho de un potentado para sentirse el amo, de verdad saben tratar a la gente con mayusculas sin depender del estatus social.dentro de unos años estará a la venta si tienen suerte de que caiga en manos de algun profesional de la hostelería entonces pasará a ser lo que siempre pregonan mientras tanto solo será el capricho de un Sr. Adinerado,
He tenido la oportunidad de visitar este idilico pueblo,por voluntad propia,antes de su inaguracion y compartír con sus propietarios, la preocupación que le suponia el desden de todos los politicos de turno.Pero que casualidad,a la inaguracion no faltó ninguno.Que pena.
Animo valientes.
La imágenes que he visto del pueblo invitan a visitarlo, así que aprovechando la vacaciones lo haremos.
Lo de apuntarse a cualquier paparota que se tercie es algo muy arraigado en nuestra cultura.
Hola a todos los lectores, os contaré que por circunstancias de amistades con gente de prensa me enteré de la inauguración del pueblo de couso/galán. Estuve presente ese multitudinario día de inauguración, donde había gente de la cual tuve vergüenza ajena, solo asistían por comer, devoraban todo lo que encontraban al paso. Los que teníamos otros intereses y nos manteníamos al margen no dábamos crédito del derroche especial que esa gente ofreció a los allí congregados.
Mi felicitación muy especial, ya que sin tener ningún conocimiento ni interés se me saltaban las lagrimas al oír aquel señor las palabras emocionadas en su discurso.
Así como note por parte de los discursos de ciertos políticos palabras muy estudiadas para aquel preciso momento tipo mitin y luego sabemos que las palabras se las lleva el viento de aquella calurosa tarde-noche.
Desde mi punto de vista de profesional en diseño decoración y restauración felicito de nuevo tanto empeño en conseguir que tal costoso proyecto viera al fin la luz, así también doy mi bendición para que funcione a pleno rendimiento, nos que amamos Galicia sabemos que tendría que existir muuuuchos couso/galán por nuestra geografía, les animo a todos los lectores que vayan a conocer tal paraje y verán que valió la pena. Suerte
Estuve en este pueblo en Semana Santa y me encantó. Todo está cuidado hasta en su más pequeño detalle, pero al parecer el propietario no puede abrirla al turismo rural por trámites burocráticos.