Año nuevo, vida nueva
Estreno café corto en taza grande.
Es dÃa de misa y las gotas de agua amarga suben a mi cabeza haciendo que los latidos de mi corazón parpadeen como nunca hicieron mis ojos. También estreno el papel (la tinta es de prestado) que soporta estos mis pesares: Un año más en el reino de las sombras encendidas, de empresas de colores que matan medio mundo, de crÃas vestidas de blanco contando historias falsas aderezadas con cuerpos de verdad, de sangre encontrada en tu casa después de una noche extraordinaria, de reyes, prÃncipes y más consortes con suerte de no ser atropellados por la justicia, de la justicia de trajes forrados de confabulación, de penas de perdedores sin nada que perder en una Navidad con vacaciones por imperativo legal, de tickets regalo por doquier, de esos miles de parados ingeniosos en el dÃa a dÃa y deseosos por gastar, gastar tiempo en laburo que no para de cesar, como cesa mi voluntad de contar batallas de este reino en tiempos de descrédito.
Asà y todo, “prefiero pensar que mañana nada va a ser igual”.

